ALQUILER DE FINCAS
Fincas en Ginebra
| Fundación | 9 de Febrero de 1909 |
| Municipio | Declarado Municipio desde 1954 |
| Altitud | 1.100 m.s.n.m. |
| Temperatura | 22 grados centígrados de temperatura |
| Extensión | 313 Km² de extensión |
| Población | 22.200 habitantes Aprox. |
| Gentilicio | Ginebrino, a |
| Huso Horario | UTC - 5 |
Un grupo de ricos propietarios fundaron un poblado en 1909 con el nombre de “Las Playas”, en una región denominada con el mismo nombre “Las Playas”, perteneciente en ese entonces al municipio de Guacarí.
Luego por ordenanza Número 9 de 1954, el gobierno departamental creo el actual municipio de Ginebra, segregándolo del municipio de Guacarí, al cual había pertenecido como corregimiento durante 44 años.
Ginebra, ofrece a Colombia cada año en el mes de Junio, Festival de Música Andina Mono Nuñez, llamado así en honor de quien fuera su principal auspiciador, don Benigno "Mono Nuñez". Sin duda alguna, este evento con el paso de los años se ha convertido en el más famoso del país y reúne no sólo a los mejores cantautores de la música de cuerda, compositores, interpretes y conjuntos, sino a miles de entusiastas visitantes que llegan de toda Colombia y del exterior.
El territorio ginebrino comprende zonas planas y montañosas; su relieve corresponde a la vertiente occidental de la cordillera central de los andes, por ende goza de todos los climas. Cruzan este municipio los ríos Guabas y Zabaletas y algunas corrientes menores.
Limita por el norte con Buga; por el occidente con el municipio de Guacarí; por el sur con El Cerrito y por el oriente con los municipios de Buga y El Cerrito.
La Candileja
La Candileja es una bola ígnea de tres hachones o
luminarias, con brazos como tentáculos chisporroteantes de un rojo candela, que produce ruido de tiestos
rotos.
Persigue a borrachos, infieles y a padres de familia irresponsables y blandengues. Asusta también a los
viajeros que transitan en horas avanzadas de la noche. Los abuelos y tatarabuelos, en hogares de familias
numerosas,
cuentan esta leyenda una y otra vez para escarmiento o como lección moral a sus hijos y nietos.
Según cuentan hace muchísimos años había una anciana que tenia dos nietos a quienes consentía demasiado, tolerándoles hasta las más extrañas ocurrencias, groserías y desenfrenos. Las infantiles ocurrencias llegaron hasta exigirle a la viejita que hiciera el papel de bestia de carga para ensillarla y luego montarla entre los dos; la abuela accedió en el acto para la felicidad de sus dos nietos, quienes anduvieron por toda la casa como sobre el más manso cuadrúpedo.
Cuando murió la anciana, San Pedro la recriminó por la falta de rigidez en la educación de sus dos pimpollos y la condenó a purgar sus penas en este mundo entre tres llamaradas de candela que significan: el cuerpo de la anciana y el de los dos nietos.