ALQUILER DE FINCAS
Fincas en Jamundí
| Fundación | 5 de Marzo de 1536 (4 meses antes de Cali) |
| Municipio | Declarado Municipio desde 1885 |
| Altitud | 869 m.s.n.m. |
| Temperatura | 23 grados centígrados de temperatura |
| Extensión | 655 Km de Extensión |
| Población | 119.532 habitantes aprox. |
| Gentilicio | Jamundeño |
Fue fundada el 23 de marzo de 1536 (479 años) por Juan de Ampudia y Pedro de Añazco, bajo las órdenes de Sebastián de Belalcázar, quien mandó a construir el asentamiento para preparar la fundación de Santiago de Cali, lo que ocurrió tres meses después. El municipio ha recibido diferentes nombres desde su fundación: Villa de Ampudia, Rosario, Rioclaro y el Actual Jamundí, que hace mención al valiente cacique Xamundí.
Ubicado a 17 km al sur de Cali, el municipio se caracteriza por ser plano aunque con algunos terrenos montañosos al occidente (Farallones de Cali), que presenta alturas de hasta 4200 msnm. Se encuentra al sur del Valle del Cauca en la margen izquierda del río Cauca, situándose entre éste afluente y la Cordillera Occidental. Tiene un área total de 577 km². Asimismo posee numerosos ríos entre los que se destacan: Río Claro, Cauca, Guachinte, Jamundí, Jordán, Pital y Timba.
Limita al norte con el municipio de Cali, al occidente con el municipio de Buenaventura, por el oriente con el Departamento del Cauca, los municipios de Puerto Tejada y Villa Rica y al sur con con el Departamento del Cauca, los municipios de Buenos Aires y Santander de Quilichao.
La Candileja
La Candileja es una bola ígnea de tres hachones o
luminarias, con brazos como tentáculos chisporroteantes de un rojo candela, que produce ruido de tiestos
rotos.
Persigue a borrachos, infieles y a padres de familia irresponsables y blandengues. Asusta también a los
viajeros que transitan en horas avanzadas de la noche. Los abuelos y tatarabuelos, en hogares de familias
numerosas,
cuentan esta leyenda una y otra vez para escarmiento o como lección moral a sus hijos y nietos.
Según cuentan hace muchísimos años había una anciana que tenia dos nietos a quienes consentía demasiado, tolerándoles hasta las más extrañas ocurrencias, groserías y desenfrenos. Las infantiles ocurrencias llegaron hasta exigirle a la viejita que hiciera el papel de bestia de carga para ensillarla y luego montarla entre los dos; la abuela accedió en el acto para la felicidad de sus dos nietos, quienes anduvieron por toda la casa como sobre el más manso cuadrúpedo.
Cuando murió la anciana, San Pedro la recriminó por la falta de rigidez en la educación de sus dos pimpollos y la condenó a purgar sus penas en este mundo entre tres llamaradas de candela que significan: el cuerpo de la anciana y el de los dos nietos.