ALQUILER DE FINCAS
Fincas en Sevilla
| Fundación | 3 de Mayo de 1903 |
| Municipio | Declarado Municipio desde 1914 |
| Altitud | 1612 m.s.n.m. |
| Temperatura | 20 grados centígrados de temperatura |
| Extensión | 677 Km de Extensión |
| Población | 45.142 habitantes aprox. |
| Gentilicio | Sevillano,a |
| Huso Horario | UTC - 5 |
En 1903 el asentamiento fue fundado oficialmente como San Luis por parte de colonos antioqueños y caldenses, con la imagen al frente de Don Heraclio Uribe Uribe. En 1904 fue creado como corregimiento dentro del municipio de Bugalagrande y diez años después es erigido en municipio por la Asamblea Departamental de Valle del Cauca.
Fue fungido, por los colonos, como fundador, de Sevilla, Don Heraclio Uribe Uribe, acompañado por: Don Zenón Joaquín García González, Emiliano García Osorio, Francisco Heladio Hoyos Gómez, Eliseo Muñoz Valecia, Jesús Antonio Carmona, Francisco Alvarado y Juan de la cruz Serna; quienes fueron unos de los primeros pobladores junto con sus respectivas familias.
Está ubicado al nororiente del Valle del Cauca a una altura sobre el nivel mar de 1.612 metros. Su temperatura promedio es de 20º; cuenta con todos los pisos térmicos lo que le permite tener una gran riqueza agrícola, ya que cultiva variedad de alimentos siendo sus principales productos el café, el plátano, el banano, caña panelera, cítricos, siendo el sector agropecuario su principal motor económico.
Limita al norte con los municipios de La Victoria y Caicedonia, al occidente con el Río Cauca y el municipio de Zarzal, Bugalagrande y Buga, por el oriente con el municipio de Caicedonia y el Departamento del Tolima y al sur con los municipios de Tuluá y Buga.
La Candileja
La Candileja es una bola ígnea de tres hachones o
luminarias, con brazos como tentáculos chisporroteantes de un rojo candela, que produce ruido de tiestos
rotos.
Persigue a borrachos, infieles y a padres de familia irresponsables y blandengues. Asusta también a los
viajeros que transitan en horas avanzadas de la noche. Los abuelos y tatarabuelos, en hogares de familias
numerosas,
cuentan esta leyenda una y otra vez para escarmiento o como lección moral a sus hijos y nietos.
Según cuentan hace muchísimos años había una anciana que tenia dos nietos a quienes consentía demasiado, tolerándoles hasta las más extrañas ocurrencias, groserías y desenfrenos. Las infantiles ocurrencias llegaron hasta exigirle a la viejita que hiciera el papel de bestia de carga para ensillarla y luego montarla entre los dos; la abuela accedió en el acto para la felicidad de sus dos nietos, quienes anduvieron por toda la casa como sobre el más manso cuadrúpedo.
Cuando murió la anciana, San Pedro la recriminó por la falta de rigidez en la educación de sus dos pimpollos y la condenó a purgar sus penas en este mundo entre tres llamaradas de candela que significan: el cuerpo de la anciana y el de los dos nietos.